¡Por Fin Hermana!
En este punto de mi vida es difícil estar más contento. Y es que la alegría de verdad se siente cuando eres feliz por otros y no, como creen muchos, cuando sólo tú estás bien. Mi querida hermana mayor encontró su media naranja tras muchos años de sufrimiento y soledad.Por bastante tiempo me pregunté cómo era posible que una persona tan buena como mi hermana se quedara sola. Con el correr de los días, aquella pregunta parecía no tener respuesta. Eso, hasta que el joven que ven en la fotografía se apareció por mi casa para quedarse.
Su nombre es Samaroni. Él es brasileño y hace algún tiempo vino en busca de aventuras a Chile. Le quedó gustando el país y no se fue más. Se me irían todas las líneas para contar lo simpático que es. Pero eso no es lo relevante. Lo que importa es que este hombre quiere a mi hermana tal como es y eso se nota a leguas. Mi negra anda feliz por la vida y de muy buen humor. Eso sí que no tiene precio.
El matrimonio del 4 de enero vino a cerrar una etapa en la vida de ambos. Un ocasión magnífica que convocó a toda la familia en torno a este cúlmine momento.
Besos, abrazos y lágrimas. Pero para mí, siempre será ¡Gracias!... Sí. A todos los que ayudaron a que mi hermana tenga una vida mejor de ahora en adelante y, de una vez por todas, deje atrás todo esos magros momentos que no la dejaron vivir en plenitud como lo merecía una persona como ella.
¡Felicitaciones!

