
No me interesa lo que está pasando... Ahora estoy en Cancún, pasándolo increíble mientras todos siguen hablando de mí. Por Dios que los he ayudado a vender páginas de diarios. Si alguna vez lo dije, en la previa a los partidos contra Bolivia y Venezuela: "Les lleno las páginas a los periodistas".
Ahora me siguen porque la Coté López se fue a meter a mi departamento. ¿Qué les importa? Si ella me quiso ir a ver por la vieja amistad que nos une o por lo que haya sido, ¿qué se tienen que meter periodistas vacunas? Yo sé porque lo hacen, es más, es lo que han hecho toda su vida. Vender con escándalos.
Está claro que es mucho más fácil eso que realizar un trabajo serio. Y más encima se hacen llamar periodistas deportivos, bah! Puedo hacer 20 goles, pero van a comentar los autos que me compré o los lugares a los que fui en mi día libre.
Estoy conciente de que me equivoqué y perjudiqué a la gente de la U y a mi selección, a esa que nunca le falle, pero de la que muchos periodistas de pacotilla trataron de alejarme porque les interasaba más mostrarme fuera de las canchas.
Ahora todo me da lo mismo, lo asumo y no me quejo, por eso haré lo que se me venga en gana. Tengo muy claro que no importa lo que haga, los goles que marque o cómo entrene. Siempre, pero siempre, me van a buscar el error o la falencia. Linda forma de potenciar a los futbolistas, linda!!
Hoy todos dicen que no sirvo, que no tengo vuelta y que seré nulo aporte en todos los equipos que esté. Hagan un poco de memoria, no tantos años atrás, cuando yo, más que un problema o el niño símbolo del periodismo barato, era una solución para el fútbol chileno.
El año 2003 Reinaldo Navia era de los indiscutidos en la selección. Hasta ahora me tilda de regalón, que no rindo y no merezco más que él estar en la Roja. Bueno, en ese entonces le preguntaron por los proyectos del fútbol chileno y ni me conocía, pero se animó a decir: "En la U hay un flaco re bueno que está haciendo muchos goles... ¿Pinilla?... Sí ese mismo".
Claro, ahora nadie recuerda que al igual que Marcelo Salas, que también me descalificó un par de ocasiones, yo marcaba goles todos los partidos de la U con sólo 18 años. Muchos de ellos de enorme factura.
Luego fuimos a jugar el sudamericano sub 20, selección que tuve que cargar porque no era capaz de ganarle a nadie. Todas esas actuaciones amenazaron con llevarme a Holanda. Una y otra vez venían emisarios a verme, pero algo pasaba en los entrenamientos que no podía mostrar lo mismo que en los partidos. Aún peor, se llevaban a otros y yo seguía acá. Me venían a ver a mí, pero seguía acá. ¿A alguien le importó lo que significaba eso para un joven de 18 años? Por supuesto que no. Pero seguí trabajando. En los clásicos me criticaban del otro bando, pero como sucede hasta hoy, cuando entro a la cancha se preocupan y no me pueden parar, no pueden.
Finalmente el Inter compró mi pase, pero fui a dar al Chievo Verona. Buena plaza, donde pude consagrarme de no haber fallado un mano a mano contra uno de los mejores goleros del mundo, Buffon. ¿Alguno de los que me critica ahora ha visto a Buffon descontando los diarios o la última final del mundial?
De ahí tuve pasos por el Celta de Vigo y el Racing en España... En ambos marqué. Y no hay que ser tan inteligente para darse cuenta que eso lo han hecho pocos. Por alguna razón no me daban continuidad y, al retomar mi nivel, alguna rebelde lesión terminaba por truncar la crecida.
También escuché hace poco que nunca le había ganado a nadie, que no había disputado partidos importantes en toda mi vida. ¿Y la final de la UEFA? Mi mejor época en el Sporting de Lisboa. Claro, los periodistas mediocres, otra vez. Ven las estadísticas y dicen que 1 año en un club con 7 goles es muy poco para un delantero de elite. ¿Aló? Marqué un sendo hattrick, luego un gol como pocos que todavía se recuerda como la "Pinibomba". Todo en muy poco tiempo. La titularidad estaba asegurada. Pero me tenían que seguir matando y los infames reclamaron que perdí la marca en el gol que nos privó de obtener la copa UEFA. ¡Chaqueteros! Después me lesioné, grave... debido a eso no pude realizar una mejor campaña en los números...
¡Pinilla no viene, no viene! Uy, cómo lloraban porque el club no me autorizó a venir a jugar el preolímpico 2003. ¿Para qué? ¿No se supone que soy enfermo de malo? Tuve toda la intención de ayudar a mi selección pero no pude, porque me preocupé de mi carrera, exactamente lo mismo que me reprochan ahora. Sólo falta que me culpen por no haber clasificado a las Olimpiadas de Atenas.
La selección es algo muy importante en mi vida y jamás le he fallado y nunca, por supuesto, le fallaré.
En el Monumental de Núñez perdíamos dos a cero contra los candidatos a ser campeones del mundo. El profe Olmos me puso en el segundo tiempo y entré con todo. Tomé la pelota en el medio campo y me mandé para adelante, le puse un pase a Navia que al final logró el empate. Heroico, ¿se acuerdan? Días después vino el partido contra Perú, el andamiaje no era el mejor y sabíamos que la única forma de hacerles daño era jugar por arriba. Lo conseguí, me elevé 40 centímetros del piso para conectar un centro del negro Pérez y dejar a Chile en ventaja. ¡Cómo lo gritaron ese!
Luego más y más buenas actuaciones. Contra Bolivia en 10 minutos hice un picnic en el área y chico Mark hizo el segundo. Rico fue eso saben, porque antes de partir a ese set de partidos contra los altiplánicos y llaneros me vacunaron con todo en Chile. "Pinilla se va a morir en la altura", "Es pura boca" y "Se fue de carrete".
Lo mejor vino después, una señorita que poco sabe de estas cosas se ganó una portada sólo por decir que "Pinilla no merece ser llamado Pinigol". Soledad Bacarezza, ¿de dónde salió? Dedícate a hablar de tenis con patito cornejo mejor. Dijo que no le había hecho goles a nadie y horas después, cuando el empate con Venezuela era inminente, el profe Olmos me da 10 minutos para cambiar la historia. "Pinilla!! Pinigol!! Grande Pinigol!!", gritó Pedro Carcuro. Un poco más entendido que la señorita. Al día siguiente el mismo periódico tituló "Grande Pinigol". Ja, es de lo más contradictorio. ¿Alguien se encargó de hablar con la señorita? Quizás no es una voz autorizada como para reprocharla... Entonces por qué fueron a conversar con ella antes, para qué.
Vinieron más lesiones y, cuando por fin regresé, en el partido con Paraguay sufrí la fractura de mi dedo meñique. Seguí jugando con todo y marqué el descuento. Ahí tienen garra mediocres. De eso tienen que preocuparse concentrarse en eso.
¿Por qué mierda le dan tanto con lo demás? Si la situación es más simple de lo que creen.
Cuando salgo a carretear los infiltrados me buscan. Es un verdadero fiasco. ¿Si no sirvo de nada, para qué cresta me siguen? Conozco millones de jugadores que carretean durísimo. Quique Acuña, Nona Muñoz, Miguel Aceval, Johnny Herrera, Eduardo Rubio, etc. Por qué nadie habla de ellos, por qué no les dan la misma importancia. Ah claro, yo soy más mino y le sirvo a los programas de farándula. La respuesta es evidente, aunque no lo quieran aceptar les da pena ver como un jugador que Chile necesita se destruye. Todos se sacan el estigma: Zamorano, el pájaro Valdés o el mago Jiménez. Pero yo no puedo. No por mi culpa, si no porque los periodistas no me dejan salir.
La nona Muñoz es 0 aporte a la selección. Reconozcan lo que los acerca a mí. Ahora todos me quieren dar consejos y se creen mis padrinos futbolísticos... Entiendan que sigo siendo el mismo pero ustedes se quedan con lo de afuera. Nunca, jamás en mi caso, se interesaron en lo que hice dentro de la cancha.
Don Leonel Sánchez me dice que soy un don Nadie... Ja... En 4 años de carrera causé más conmoción que él en toda una época. Podrá ser ídolo de la U y todo lo que quiera, pero jamás renunció a lo que yo renuncié para jugar por el equipo de mis amores. Y, además, ¿quién es él para venir a hablar del deportista ejemplar? Se lo recuerda por el certero derechazo que le asestó a un italiano en la copa del mundo de 1962. ¡Qué lindo Don Leonel! ¿Cuál fue la patada fea que pegué yo o alguna conducta reprochable dentro de la cancha? Ninguna pues señor, ninguna!
Hace poco estuve de vuelta en la Roja, jugaba en el Hearts y estaba marcando goles que ayudaron a la victoria de mi equipo, no fueron parte de un 5-0. Me entendía con el Mati y Jorge a la perfección. Fue parte de los amistosos de la selección que más optimistas nos dejaron de cara al futuro. Pero otra vez, las malditas lesiones. Entiendan que me frenó una lesión, nada más! Hago todo lo que puedo por rendir y un desgarro para en seco mis deseos. Analicen eso, mi mala suerte, esa misma que impidió que me fuera a Holanda antes de lo presupuestado.
Luego llegué a la U porque me moría por jugar. Considero que lo hice bien para el poco ritmo que traía. ¿Y saben que es lo primero que preguntan los lindos y sagaces periodistas deportivos? "¿Van a enrejar el Caracol?" Callampa... En vez de consultar por el aporte que puedo entregar al equipo se concentran en mi conducta. Obvio, si el primer día libre me siguieron hasta el final, me tomé unas cervezas con el Quique Acuña y me condenaron. DÍA LIBRE WEONES... LIBRE... Hago lo que quiero, así como ustedes engañan a sus señoras cuando los mandan de corresponsales pero sus amiguitos les cubren las espaldas. A mí nadie me ayuda, estoy solo en esto. Tan solo como ahora disfruto de las paradisíacas playas de Cancún. Y me lo gané, porque ninguno de ustedes, tropa de chantas, entró a la cancha a hacer lo que yo hice.
Hoy, sin embargo, siento ganas enormes de ir a la selección. Sé que le hago falta, un puntero de mi envergadura no lo hay. Sé que el profe me tiene la fe, aunque no haya jugado. Tal como la tuvo con Quique y tras 7 meses de estar sin club lo nominó porque sabía que iba a rendir. Si el profe Acosta no me llama es por una sencilla razón. La prensa lo condenaría, con todo. Más allá de que ellos saben que jamás le fallé a la Roja y hoy más que nunca me necesita.
Pero no es relevante para mí ya. Se seguirán preocupando de pequeñeces. Como en Irlanda. Chile realizaba una de sus mejores actuaciones en Europa después del Mundial del 98, pero el Dublinazo era más entretenido. ¡No hay caso!
Antes de venir a Centroamérica uno de tantos programas basura, de esos que dan en las tardes, se ganaba el rating hablando de mi persona. Personas con moral de hierro reprochando mi conducta... por favor, ¿con qué cara? Panel de lujo. Un periodista homosexual que fue despedido de su programa anterior porque dijo que no era estupro meterse con un adolescente de algo más de 13 años si este accedía. Otra periodista que la despidieron por abanderarse con una causa política. Un opinólogo que ahora tiene demanda por golpear a su señora y abusar de ella. Y un chico en el centro que le aserruchó el piso a su vieja colega que recién regresaba de un post natal.
Ellos son los que día a día hablan de la vida de los famosos y las analizan. ¡ELLOS! Un desastre, perdónenme...
Ya no me interesa seguir hablando. En mi posición todo lo que diga puede ser usado en mi contra. Yo no me enterré, los periodistas lo hicieron, por meterse donde no debían. Todos los escándalos que me vinculan jamás afectaron mi desempeño deportivo.
En este país hay que enterrar, sobre todo cuando les conviene.
Ahora podrán matar a una selección que va desmembrada a la Copa América. A mí me bajaron y destruyeron la carrera de un futbolista que dio todo por la camiseta de su país. Un gran jugador. Sí, gran jugador, porque siempre que intentaron decir lo contrario les tapé la boca con goles.
Lo seguiré haciendo por aquellos que confían en mí, por aquellos que se quedan con la corrida en Argentina y la actitud frente a los paraguayos. Ésos a los que le importa que el equipo gane con jugadores comprometidos y no cuál es el último escándalo.
Y todos los "amigos del fútbol" que dicen estar preocupados por mí, hablen de fútbol cuando marco goles y juego buenos partidos. Y reprochen cuando se concentran en que fui el último en llegar a la concentración.
Lo peor es que hasta el día de hoy les hablo a los que me entierran. Por respeto. Respeto que me destruye pues todo lo que digo lo llevan al plano de la farándula. Ya no más, no tendrán de qué hablar, porque estoy lejos y NO ME INTERESA LO QUE ESTÁ PASANDO... Ni menos lo que pasará!! A ver a quién matan ahora para llenar sus sucias páginas, porque con fútbol y triunfos no les basta...
Mauricio Ricardo Pinilla Ferrera